
Es natural querer entender las formas únicas en que los niños se expresan. Uno de los comportamientos que podrías observar se llama «estimulación» o comportamiento de autoestimulación. Esto puede implicar acciones repetitivas, como batir las manos, balancear o tocar el mismo icono en una dispositivo AAC, o repetir palabras y sonidos. Es especialmente frecuente en niños con autismo, pero también puede aparecer en niños con TDAH o trastornos del procesamiento sensorial.
La estimulación ayuda a los niños a sobrellevar las emociones, gestionar la información sensorial y expresarse. Puede servir para varios propósitos:
En conclusión, la estimulación es una parte natural e importante del desarrollo de un niño. Al comprenderlo y apoyarlo, usted ayuda a su hijo a sentirse más seguro y confiado en su mundo.
