
Cuando pensamos en un discurso fluido y fluido, es fácil suponer que cualquier interrupción o duda significa que algo está «mal». En realidad, las interrupciones en el habla nos ocurren a todo el mundo. Sin embargo, no todas las interrupciones del habla son iguales. Comprender la diferencia entre disfluencia y tartamudear es esencial para los padres, educadores y profesionales que apoyan el desarrollo de la comunicación.
UN disfluencia se refiere a cualquier interrupción en el flujo continuo de la voz. Estos momentos pueden incluir dudas, repeticiones de frases, revisiones o pausas al hablar.
Es importante destacar que las disfluencias son una parte normal de la comunicación. Todo el mundo las experimenta de vez en cuando: los niños que aprenden un idioma, los adultos que buscan la palabra correcta o cualquier persona que hable cuando está cansada, emocionada o bajo presión.
Los ejemplos de disfluencias típicas pueden incluir:
Estos momentos generalmente ocurren sin esfuerzo ni angustia y no interfieren significativamente con la comunicación.
Tartamudeo va más allá de una simple interrupción en el flujo del habla. Si bien también implica interrupciones al hablar, el tartamudeo incluye características adicionales que afectan tanto a la comunicación como a la experiencia del hablante.
La tartamudez puede implicar:
En otras palabras, la tartamudez no solo tiene que ver con cómo suena el habla, sino que también implica cómo se siente hablar y cómo afecta la vida de una persona.
Reconocer la diferencia entre la disfluencia y la tartamudez ayuda a prevenir preocupaciones innecesarias y, al mismo tiempo, garantiza que las personas que necesitan apoyo lo reciban pronto.
Es posible que un niño o un adulto que experimente disfluencias ocasionales no requiera intervención. Sin embargo, cuando las alteraciones del habla van acompañadas de tensión, evitación o impacto emocional, la evaluación profesional por parte de un patólogo del habla y el lenguaje puede ser beneficiosa.
La tartamudez es más que un patrón del habla; es una experiencia de comunicación que puede influir en la confianza, la participación y las relaciones. Soporte efectivo se centra no solo en la fluidez del habla, sino también en la comodidad de la comunicación, la autodefensa y la participación significativa en la vida cotidiana.
Comprender estas diferencias nos permite responder con empatía, reducir el estigma y crear entornos de comunicación en los que se apoyen y valoren todas las voces.
